La ignorancia mata: de Jim Jones a González Chacón

By Silverio Perez

La ignorancia mata: de Jim Jones a González Chacón

LA IGNORANCIA MATA

(De Jim Jones a González Chacón) 

La hipérbole es necesaria como necesario es llamar la atención sobre los altos niveles de ignorancia en el que aún se encuentran grandes sectores de nuestra población. Pero cuando la ignorancia es aprovechada para adelantar causas religiosas o políticas, como ha sucedido en Puerto Rico y en los Estados Unidos, en medio de una pandemia como la del COVID, entonces se raya en lo criminal.

Miremos un ejemplo que asombró al Mundo cuando el “reverendo” Jim Jones, líder de la iglesia El Templo del Pueblo, propició un suicidio masivo de sus feligreses el 18 de noviembre de 1978 en Guyana en el que murieron sobre de 900 personas, entre ellas unos 250 bebés y niños.

Abundan los sucesos en la historia de la humanidad en los que un líder religioso se aprovecha de la ignorancia de sus feligreses, porque la ignorancia propicia el fanatismo ante el cual naufraga el razonamiento y la verdad, para adelantar sus conceptos, por más disparatados que sean. En Puerto Rico ha tomado protagonismo Norman González Chacón, quien se define a sí mismo como Doctor, aunque esa clasificación que hace de sí mismo no sea respaldada por lo que en esta sociedad se ha reglamentado como un doctor.

Sin lugar a duda, como Naturópata, González Chacón ha tenido grandes logros. El problema de los seres humanos, y nadie está exento de ello, es que el Ego traduzca nuestros logros en una farsa idea de que somos infalibles o que estamos por encima de todos en conocimientos y razones. El pensamiento crítico, ese que está ausente en lo que se nos enseña en las escuelas, es el mejor antídoto a la ignorancia que nos lleva a creer que alguien está por encima de todo y todos. Y cuando ese alguien junta sus creencias religiosas y las convierte en dogmas infalibles vamos camino a Guyana.

Como les dije, no solo creo en los logros de González Chacón como naturópata sino que he usado sus productos, pero cuando él le dice a un periodista que “la vacuna penetra nuestros genes y eso altera el genoma humano que a su vez afecta nuestra identidad divina” tengo que levantar bandera e investigar un poco más, cosa que no hace mucha gente.

Entonces me topo con este blog de su autoría donde dice y cito:

Aunque hay mujeres muy fuertes, tal vez más fuertes que muchos varones, no podemos generalizar y decir que “las mujeres pueden hacer el mismo trabajo que los hombres”. 

 El signo de interrogación se me agranda y se convierte en asombro con el párrafo siguiente:

“Esas (las mujeres) que pueden, y realizan tareas fuertes que antes eran exclusivas de hombres, para llegar a ese nivel de fortaleza, necesitan desarrollar altas concentraciones de testosterona en su sistema hormonal. En vez de transformar los estrógenos exógenos y endógenos en progesterona, como la naturaleza lo designa, lo transforman a testosterona, desarrollan fuerza muscular de hombres, características varoniles a largo plazo y con el tiempo pierden la feminidad característica de toda mujer; En vez de atraer a los hombres, atraen a otras mujeres. Algunas desarrollan barba y bigote, cambian el olor de su cuerpo a varón y hasta la ropa, les va gustando vestirse como hombre.

Ya con esto, cualquier opinión que este señor dé, sobre cualquier cosa, hay que tomarlo con pinzas. Sobre todo, si pretende justificar la violencia doméstica con lo siguiente:

En su naturaleza, las mujeres son frágiles y delicadas, y eso las hace más atractivas al varón ya que despiertan el instinto natural de éste de cuidarlas y protegerlas. Cuando la mujer aumenta el nivel de testosterona surge una competencia endocrina muy sutil que se vuelve antagónica en toda idea o palabra con el varón. Ese es el inicio de discusiones y peleas que con el tiempo, terminan en violencia doméstica.

Por lo tanto, cuando este señor se erige en el promotor de que la gente no se vacune contra el Covid hay que preguntarse si utiliza el mismo raciocinio que usó para justificar el discrimen y hasta la violencia contra las mujeres.

 No en balde la Asociación de Doctores en Medicina Naturopática se distanciaron como el diablo a la cruz de González Chacón y expresaron, sin lugar a dudas que apoyan el uso de la vacuna para combatir el Covid. En Puerto Rico las estadísticas más claras no pueden ser: de 791 personas ingresadas por el virus en los hospitales solo el 13.8 eran personas vacunadas y el 86.2 eran no vacunados. En el caso de las muertes los porcientos suben a casi 99% de fatalidades entre los no vacunados.

Termino con una imagen sencilla para que esto se entienda. El chaleco de balas no evita que un policía sea herido en un operativo, pero de que lo protege más que el que no lo tiene no hay lugar a dudas. La vacuna no evita que te contagies con el COVID pero baja dramáticamente no solo las probabilidades de que te contagies, sino que te evita consecuencias graves y hasta la muerte. La variante Delta es como si fuera un nuevo virus del cual la vacuna te protege, pero, al ser algo nuevo, una tercera dosis será necesaria.

 Ah, que la industria farmacéutica se lucra con las enfermedades de la gente y sacan grandes ganancias de estas pandemias, cierto, pero ese un problema aparte que tenemos que enfocar desde el punto de vista del capitalismo salvaje y no en este momento en que le va la vida a tanta gente. Promover la no vacunación, como líder religioso, puede provocar más muertes que las que hubo en Guyana gracias a Jim Jones.

NOTA: En esta misma página puede encontrar los siguientes libros del autor de este blog:

  1. La vitrina rota o qué carajo pasó aquí - historia de P.R
  2. Un espejo en la selva - novela
  3. Solo cuento con el cuento que te cuento - autobiografía cuentada
  4. Paso a paso por el Camino De Santiago - libro de viaje 
  5. Domesticando tu dinosaurio - Inteligencia emocional y autoayuda

 

 



0 comments

Leave a comment

Please note, comments must be approved before they are published